Portada Irán resiste hegemonía Estados Unidos e Israel con ruinas iluminadas en desierto

Irán resiste ante la hegemonía regional de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente

Feb 18, 2026 | Pasa en el mundo

Irán resiste hegemonía Estados Unidos e Israel, refuerza su disuasión y sostiene alianzas BRICS.

Asistimos a una nueva escalada en la guerra global, una vez más centrada en Medio Oriente e impulsada por Estados Unidos e Israel. El objetivo es Irán, el mayor país de la región, el que lidera el eje de la resistencia ante la hegemonía agresora del Occidente político y militar.

Irán y su situación geoestratégica

En la disputa global por el petróleo y otros recursos estratégicos, las potencias imperiales occidentales han puesto sus ojos en el Medio Oriente desde inicios del siglo XX. Una vez que Estados Unidos hubo relevado a Gran Bretaña en su empeño por dominar el mundo, después de la Segunda Guerra Mundial, se aseguró de mantener allí Estados cuyos gobiernos fueran sumisos a sus intereses geoestratégicos y energéticos.

Primero, la creación de Israel, en 1948, le permitió enquistar un aliado estratégico para asegurar su hegemonía en la región, fundamentalmente porque los intereses políticos del sionismo internacional, empotrados en Israel, coinciden en gran medida con los plutocráticos de los grandes poderes mundiales asentados en Estados Unidos.

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Después, en 1953, para controlar el petróleo del Golfo Pérsico, Washington instigó, mediante operaciones encubiertas de la CIA, un golpe de Estado para derrocar al presidente iraní, democráticamente elegido. El mandatario, Muhammad Mosadeq, había tomado una decisión soberana al nacionalizar el petróleo. La CIA implantó una monarquía despótica regida por el Sha de Irán, Reza Pavlevi, que le aseguró a Estados Unidos el saqueo de ese recurso energético. 

Asegurada su hegemonía en la región con estos dos gobiernos cómplices y lacayos, a los que agregó después las monarquías del Golfo, Estados Unidos se posicionó como la punta de lanza de su Imperio en las puertas de Asia. Pero en esa época no tenía la contención representada hoy por Rusia, India y principalmente China, que consideran a Irán como pilar fundamental de la arquitectura de seguridad en Asia occidental y de la cooperación económica centrada en los países BRICS. Igualmente, Irán es para las potencias asiáticas un punto de entrecruzamiento energético y de rutas, vital para su supervivencia.

Mapa muestra Irán y rutas hacia Eurasia en disputa geopolítica
Mapa que muestra la ubicación geoestratégica de Irán y las rutas que la comunican con Eurasia. Fuente. Elaboración propia: Jorge E. Esguerra L.

Comienza la resistencia y escala el conflicto 

 La hegemonía de Estados Unidos e Israel comenzó a resquebrajarse con la Revolución islámica en Irán, en 1979, que derrocó al Sha y le permitió liberarse de la dominación norteamericana. Al mismo tiempo, Irán se fue convirtiendo en el eje de la resistencia, tanto contra la injerencia del Pentágono con sus interminables guerras en la región, así como contra la ocupación colonialista israelí en los territorios palestinos. Por eso, Teherán ha apoyado a esos movimientos de resistencia contra la intención expansionista y de ocupación israelí de la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén, donde el sionismo ha aplicado el apartheid, la limpieza étnica y el genocidio desde antes de la creación del Estado de Israel.

 En el empeño por aniquilar a Irán, su peor enemigo, Israel cuenta con el apoyo de los países de Occidente, los que le han proporcionado armamento, capacidad nuclear y apoyo a su expansionismo para erigir el Gran Israel, que amenaza a todos los países limítrofes. El respaldo incondicional a Israel contrasta con las sanciones impuestas a Irán por el enriquecimiento de uranio para fines civiles. Washington intenta engañar al país persa mediante negociaciones mientras se prepara para atacarlo y, junto con Israel, coordina operaciones encubiertas para derrocar el régimen controlado por clérigos islámicos, a fin de volver a controlar ese país, clave para los intereses hegemónicos de Estados Unidos.     

 Así se entiende la pretensión de Israel de atacar a Irán con la ayuda de Estados Unidos, tal como lo hizo en junio de 2025, en lo que se conoce como la Guerra de los Doce Días. El intento fracasó y obligó a Donald Trump a darle término con una pantomima de paz cuando bombardeó las centrales nucleares iraníes, pero cuyo objetivo era terminar la guerra para salvar a Israel de los misiles hipersónicos con los que respondió Irán a la agresión.

En enero de este año, el Mossad de Israel y la CIA se infiltraron en las protestas iraníes provocadas por la caída de la moneda iraní, que había sido colapsada expresamente con las sanciones impuestas por Donald Trump. La conspiración introdujo agentes extranjeros y terroristas y estuvo coordinada por el sistema satelital Starlink del magnate norteamericano Elon Musk.

 Parecía otra de las tantas exitosas operaciones encubiertas de las centrales de inteligencia occidentales, pero esta vez se fue a pique. Irán logró desactivar los terminales Starlink y, por tanto, cesaron las protestas controladas y manipuladas. Se siguieron multitudinarias manifestaciones de respaldo a la Revolución iraní. Ese fracaso en desestabilizar el régimen, además del temor por el poder de disuasión armada de Irán, persuadieron a Estados Unidos de no llevar a cabo el ataque anunciado a finales de enero, preparado con la armada que se aproximaba al Golfo Pérsico.

 Hasta ahora la resistencia de Irán y Palestina contra la hegemonía regional de Israel y Estados Unidos ha resultado exitosa, aunque no terminarán el ataque, la presión y la provocación de la alianza comandada hoy por Benjamín Netanyahu y Donald Trump. Sin embargo, todo indica que, si continúa la resistencia, como en realidad está ocurriendo, al final todo se resolverá en bien de la paz regional y mundial. 

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