Una potencia en decadencia: la soberanía nacional se respeta

Jun 12, 2026

Desde hace años, los presidentes de Colombia, incluido Petro, aceptan una intromisión de EEUU que rechazan la mayoría de los colombianos.

Una potencia en decadencia: la soberanía nacional se respeta

Jun 12, 2026

Desde hace años, los presidentes de Colombia, incluido Petro, aceptan una intromisión de EEUU que rechazan la mayoría de los colombianos.

Con Donald Trump en la Presidencia de los EEUU asistimos a otro de los períodos más rapaces de este país por mantener el dominio del mundo y apoderarse de recursos allende de sus fronteras. Trump le aceptó al presidente de China, Xi Jinping, la declaración de que “EEUU es una potencia en declive”, aunque Trump luego lo haya matizado a través de su red social, que “Xi se refería solo al período de gobierno de su antecesor Biden”. Desde los años 1970 se viene discutiendo sobre la decadencia de EEUU y uno de los síntomas más evidentes es precisamente el gobierno de Trump, que ha salido por todo el planeta a tratar de anexarse territorios y recursos naturales: Franja de Gaza, Groenlandia, Golfo de México, Venezuela, Irán y Cuba, para solo ilustrar algunos hechos. ¡Un imperio en decadencia es más rapaz!

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La implementación del lema de Trump: «Make America Great Again» (Hacer América grande de nuevo o Que EEUU vuelva a ser grande) y del Corolario Trump, o adecuación de la Doctrina Monroe de “América para los americanos”, ponen en evidencia su política exterior, ante sus graves problemas económicos. Según diversos analistas ese declive se debe a que el poder hegemónico, en su máxima expresión, lo adquirió después de la Segunda Guerra Mundial, cuando logró recuperar la tasa de ganancia de sus corporaciones y multinacionales, pero posteriormente ha sentido la competencia económica, el costo de  su estatus con su política  intervencionista, el gasto militar desmedido, dar prioridad al sector militar en desmedro de la industrialización y la tecnología, la exorbitante deuda soberana y la polarización interna. Ahí se comprende su política de contención al avance de otras potencias como China y la agresión a Irán.

 Pero América también juega su papel para EEUU y Trump, tanto en su primer mandato como en el actual, le recuerda al continente que es “su patio trasero” y relaciona directamente a América Latina como una zona de subordinación y dominio estratégico. La intervención en este continente es cada vez más grotesca: El golpe de Estado en Venezuela, las amenazas permanentes a Cuba sobre una posible invasión, también a México y Colombia, y la permanente intromisión en los procesos eleccionarios y asuntos internos de sus países demuestran claramente que aplica la doctrina filosófica de que: “EEUU no tiene amigos, sino intereses”. En ese sentido, EEUU ha mantenido con Colombia una relación de jinete y caballo, la cual se origina alrededor del robo que hizo de Panamá: “I took Panama” (Yo tomé Panamá), dijo el presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt.

Desde entonces, los presidentes de Colombia, incluido Petro, aceptan una intromisión de EEUU que rechazan la mayoría de los colombianos. El presidente Petro, en reuniones con la Embajada de EEUU, contaba lo que sucedía en las sesiones del Polo Democrático Alternativo (WikiLeaks), de ahí su destemplada respuesta ante la grotesca intervención de Trump a favor del candidato Abelardo de La Espriella, que se vanagloria de ser ciudadano norteamericano. Coincidiendo con Jorge Robledo: “Por completo inaceptable el respaldo público de Trump, presidente de EEUU, a la candidatura presidencial de Abelardo de La Espriella. Porque es una intervención indebida en los asuntos internos de los colombianos y una abierta violación de la soberanía nacional de Colombia, el bien más preciado de cualquier Nación”. ¡La soberanía se respeta!

 

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José Arlex Arias Arias, columnista de La Tribuna, especialista en puntos de vista sociales y periodísticos.

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