Desde el principio hasta el final, el Gobierno del Cambio del presidente Gustavo Petro ha sido señalado de vinculaciones con hechos de corrupción, cuyas denuncias iniciaron bien temprano, cuando su exnuera, exesposa de su hijo Nicolás Petro, Daysuris del Carmen Vásquez Castro, reveló a principios de 2023 el entramado mediante el cual Nicolás recibió recursos, supuestamente ilícitos, de parte de Samuel Santander Lopesierra, alias “El hombre Marlboro” y de Gabriel Hilsaca Acosta, hijo de Alfonso “el Turco” Hilsaca; investigación que se encuentra en poder de las autoridades judiciales. Aquí apenas comienza a soltarse el ovillo de una serie de acusaciones para las cuales ni el Pacto Histórico ni sus congresistas, como su actual candidato, Iván Cepeda, menos el presidente Petro, entregaron respuestas satisfactorias; la mayoría han guardado silencio cómplice o simplemente tienden cortinas de humo.
El presidente Petro y su escudero Cepeda no habían tapado el escándalo cuando estalló otro, el 5 de junio de 2023: “…Me fui para Venezuela, me sacaron de aquí, conseguí 15 mil millones de barras, que pagará el tiempo de no sé qué, te llevé a ti al hijueputa de Prisa, hicimos 100 reuniones, no marica y la Jefa de Gabinete me recibe a las tres horas”, le decía Armando Benedetti, actual MinInterior, en unos audios a Laura Sarabia, antigua jefa de Gabinete del presidente, hoy embajadora en Reino Unido. Las palabras de Benedetti fueron más comprometedoras: “En el momento en que yo diga quién dio la plata aquí en la Costa, todos nos jodemos, yo sé que es esa mondá, tú que no sabes un culo de historia, lee cómo empezó el hijueputa [proceso] 8000 y por qué empezó, ahí está la clave de todo lo que te va a pasar, y si tú crees que es un chantaje, cree que es un chantaje, es una respuesta a una hijueputada”.
Otros escándalos más de corrupción salieron a flote, siendo uno de los más sonados el de la UNGRD, que inició con el robo de los dineros para la compra de los carrotanques para el agua en La Guajira, pero pasa de un billón de pesos. Estalló en febrero de 2024 y tiene presos, reos ausentes, procesados o indiciados a connotadas figuras del Gobierno Petro como los exministros Ricardo Bonilla y Luis Fernando Velasco, los congresistas Iván Name, Andrés Calle, Waldir Mansur y Karen Manrique y los funcionarios Sandra Ortíz, Carlos Ramón González, Olmedo López y Sneider Pinilla; además del contratista Luis Eduardo López Rosero.
Para que quede claro que el Gobierno del Cambio del Pacto Histórico de Petro y Cepeda está plagado de corrupción, otra alta funcionaria, exjefa de Gabinete del presidente Petro, Angie Rodríguez, hoy directora del Fondo de Adaptación, reveló que hay “una red criminal dentro del Gobierno”, por lo cual presentó denuncia ante la Fiscalía, además de otra por extorsión que tramitó ante el GAULA. Señaló a varios altos funcionarios e incluso dijo que, en el caso de Juliana Guerrero, el presidente ya sabía sobre los títulos falsos; pero además reveló que el presidente Petro la acusó ante los ministros de mantener “alianzas con paramilitares”, la calificó como “la reina del fentanilo” y la asoció con actividades de contrabando en Buenaventura.
El Pacto Histórico, el presidente Petro y su candidato Cepeda solo balbucean: “que investigue la Justicia”. ¡El Gobierno del Cambio resultó igual que lo mismo!






