Sergio Fajardo propone crear un Puesto de Mando Presidencial desde el primer día de gobierno para enfrentar la crisis del sistema de salud en Colombia. La propuesta busca fortalecer la rectoría nacional, coordinar a los actores del sector y recuperar la capacidad estatal de conducción, regulación y vigilancia.
La bancarrota y el desastre actual de la salud en Colombia se incubó y se mantiene hoy en medio de la debilidad o el desbordamiento de la autoridad nacional del sistema.
Ley 100 y Petro: dos antecedentes de una rectoría debilitada
Primero fue la ley 100 que, con su énfasis en la libertad de mercado a costa del papel del Estado, fragmentó la dirección de la salud hasta el extremo de llegar a fusionar el Ministerio de Salud con el Ministerio de Trabajo.
En su momento, el respetado Dr. Roberto Esguerra Gutiérrez afirmó: “La Ley 100 es buena, fue un error darle al sector privado el control de las políticas de salud y de los programas de promoción y prevención…y agregó: El Estado debe centralizar las políticas de salud …Tenemos que rescatar el Ministerio de Salud”.
Luego vino el gobierno de Gustavo Petro que, asumiendo un rol extremo, decidió manejar el sistema de salud por medio de órdenes presidenciales, a menudo simplemente ordenes verbales, con la excusa que el congreso no le ha aprobado su reforma a la salud. Así, impuso a través de sus ministros un nuevo modelo de salud a los maestros y anunció la desaparición del régimen exceptuado que los rige y que fuera establecido por una ley vigente. Así ordenó liquidar las EPS quebradas.
En ambos casos, la rectoría ha estado relegada a un segundo plano, es decir la dirección del sistema de salud a la cual le corresponde la responsabilidad estatal de brindar bienestar a la población y de garantizar el derecho a la salud no ha cumplido a cabalidad con su función de conducir, regular y fiscalizar lo concerniente al sector salud.
Fajardo propone un Puesto de Mando para ordenar la salud
Cuando Fajardo plantea que en el primer día de su mandato establecerá un Puesto de Mando Presidencial (PMP) para empezar a solucionar el caos de la salud, Fajardo está anunciando que durante su gobierno y de acuerdo con la ley, el sistema de salud contará con una rectoría estratégica nacional.
Ahora, la rectoría no niega la gobernanza. El concepto y las funciones estatales básicas de la rectoría aparecieron cuando se estableció en Alemania el primer sistema de salud en el mundo mediante la Ley del Seguro Médico de 1883. Entonces, se crearon fondos de enfermedad en distintos sectores de la producción, independientes entre sí y que se autogestionaban pero que respondían obligatoriamente a un marco legal centralizado.
El concepto de gobernanza surgió asociado a las políticas económicas de libre mercado en los 1980s, particularmente durante el gobierno radicalmente neoliberal de Margaret Thatcher en el Reino Unido. En principio, la gobernanza tenía como objetivo debilitar la rectoría del Estado introduciendo en los organismos de gobierno, un peso mayoritario de los representantes del sector privado.
En Colombia, la rectoría del sistema de salud ha sido débil y la gobernanza ha sido inefectiva esto ha facilitado, no solo que la corrupción a lo largo y ancho del sistema de salud haya hecho de las suyas, sino que no se cumplan o se cumplan a medias, metas factibles de alcanzar en salud dentro del marco legal y las políticas públicas existentes a lo largo de los gobiernos desde el de César Gaviria hasta el de Gustavo Petro.
Fajardo fue el primer candidato presidencial en convocar, dialogar, realizar grupos focales… con todos los agentes del sistema de salud, bajo la premisa que una rectoría fuerte no excluye, sino que se complementa con los acuerdos y la coordinación de los distintos niveles de gobernanza dentro del sistema de salud.
En este escenario de rectoría y gobernanza, las autoridades de salud deben cumplir en beneficio de la población, las funciones esenciales de la salud pública de que habla la Organización Panamericana de la Salud y encontrar solución a los conflictos que suelen presentarse entre los actores del sistema, en razón de sus intereses económicos particulares.
La experiencia de Fajardo en la alcaldía de Medellín y en la Gobernación de Antioquia, lo perfilan como el mejor candidato para liderar y tomar las decisiones necesarias para superar la crisis y hacer una reforma.
Una agenda con control, trazabilidad y programas regionales
Tanto la rectoría como la gobernanza del sistema de salud tendrán un papel determinante en el gobierno de Sergio Fajardo, en el nivel nacional, regional y municipal. Estarán basadas en criterios e indicadores de desempeño, trazabilidad y transparencia. Rectoría y gobernanza tendrán su mejor expresión en la creación de la Agencia Nacional Anticorrupción en Salud y en los programas especiales para las regiones más pobres y vulnerables, empezando por Cauca, Catatumbo y Chocó.
En palabras de Fajardo, la meta es: “Mejorar el rol del Estado como ordenador y rector del sistema de salud y garante último de la consagración del goce efectivo del derecho a la salud”.










