• Retrato de Gloria Isabel Zárate sonriendo en primer plano como columnista

    Maestra, Magíster en Educación. Lideresa comunal y política, trabaja por la transformación social.

El movimiento sindical sigue enceguecido con el dogma del cambio

Dic 21, 2025

Mientras se agrava la crisis, el sindicalismo colombiano evade críticas y respalda al gobierno que promueve el desorden.
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    Maestra, Magíster en Educación. Lideresa comunal y política, trabaja por la transformación social.

El movimiento sindical sigue enceguecido con el dogma del cambio

Dic 21, 2025

Mientras se agrava la crisis, el sindicalismo colombiano evade críticas y respalda al gobierno que promueve el desorden.

Muy satisfecho al parecer con las dos o tres conquistas aprobadas por la reforma laboral, buena parte del movimiento sindical cierra los ojos ante el desbarajuste en que se halla sumido el actual gobierno.

Aquellos que se beneficiaron con la reforma laboral y que hoy reciben nuevamente reconocimiento por horas extras, o los que volvieron a encontrar en su cuenta la mesada catorce, se niegan a escuchar las verdades sobre las calamidades que el pésimo manejo de lo público puede terminar llevando a la nación.

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Se niegan a encarar toda referencia a la corrupción, a los enfrentamientos entre los funcionarios del mismo gobierno por el control de los organismos del Estado donde se firman los mega contratos que permiten enormes coimas; las noticias sobre el despilfarro y la negligencia y sobre el uso indebido del poder; los nombramientos sin cumplimiento de mínimos requisitos; la absurda política energética que nos inhibe de aprovechar nuestras reservas de minerales e hidrocarburos con la excusa de contribuir a la necesaria causa de minimizar el calentamiento global; el acelerado deterioro del cuestionado servicio de salud en las intervenidas EPS; los continuos atentados contra la sociedad civil por parte de los actores armados protegidos por el gobierno en el marco de la política de “Paz Total”, en fin, esa interminable cadena de desaciertos que padece el país por cuenta del gobierno del cambio.

Ninguno de los hechos mencionados les basta a los beneficiados para abrir los ojos a la cruda realidad. Con los tres pesos adicionales en su mesada parecen sentirse satisfechos con el mesías que nos gobierna. Su capacidad de análisis ha quedado anestesiada.

Cuando se les pregunta sobre estos temas, los descalifican, aduciendo que son mentiras creadas por la inteligencia artificial o un montaje que forma parte de la desinformación a que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación, propiedad de grandes conglomerados. No bastan las angustias cotidianas alrededor de los servicios de salud y la falta de entrega de medicinas. Tampoco los paulatinos incrementos en los precios de los combustibles y los servicios públicos, en particular el gas, ni la zozobra por los continuos atentados de los bandidos armados y todavía menos los continuos reclamos de los productores de arroz, maíz, leche, papa, fríjol y cuanto producto del agro resulta amenazado por los TLC. Hacen oídos sordos frente a las advertencias de algunos sectores por la escasa manufactura y cierran los ojos ante la inminente eliminación de aranceles a productos básicos del agro. No perciben la proliferación de emprendimientos informales y precarios, último recurso de los colombianos de bien procurando el sustento y a quienes las estadísticas del Dane presentan como laborando.

La vieja política de los mismos con las mismas resultó encarnada en la petrista como su peor versión, por la capacidad de engaño que alimenta, creando ilusiones imposibles de cumplir a los millones que urgen respuestas a la crisis.

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