“Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, ha sido capturado y trasladado fuera del país. Esta operación se realizó en colaboración con las fuerzas del orden estadounidenses. Se proporcionarán detalles próximamente. Hoy habrá una conferencia de prensa en Mar-a-Lago”, escribió en la madrugada del sábado 3 de enero de 2026 el presidente de EEUU, Donald Trump, en su red Truth Social. Así se consumaron una serie de amenazas de los EEUU en contra de la soberanía y la autodeterminación de Venezuela, justificándose en la lucha contra el narcotráfico, para lo cual acusa a la cúpula del gobierno venezolano de hacer parte del cartel de Los Soles. Mediante este execrable atentado contra la soberanía, que rechazamos todos los demócratas del mundo, Trump convierte a Venezuela en su más rica colonia.
Antes de que Trump confesara sus intenciones en la conferencia de prensa, el candidato al Senado Jorge Robledo, el 10 de la Coalición Ahora Colombia, lo dijo con precisión: “Que, como se sabe, yo no haya sido partidario de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, no me inhibe para rechazar el acto de abierto colonialismo de Estados Unidos contra Venezuela, de notoria violación de su soberanía nacional y del derecho internacional. En mi opinión también cuenta que el uso de la fuerza de Estados Unidos en Venezuela puede conducir a violencias mayores, que hasta pueden transmitirse a Colombia. Llamo entonces al tratamiento pacífico, democrático y ajustado a derecho de las diferencias entre los gobiernos”, acertadamente escribió Robledo en su cuenta de X. Es cierto que tampoco compartimos como se estaba gobernando a Venezuela.
Los desarrollos de convertir en colonia a Venezuela quedaron notificados en la conferencia de prensa del presidente de EEUU: “Administraremos el país hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa… No queremos tener que ver con la llegada de alguien más al poder y que se repita la misma situación que hemos vivido durante los últimos años. Así que vamos a administrar el país… Nuestras muy grandes compañías petroleras estadounidenses entrarán, repararán la infraestructura petrolera que está muy deteriorada y empezarán a ganar dinero”, agregó Trump, leyendo un documento en el que sentenció a Latinoamérica diciendo que su Gobierno ha “superado” los principios establecidos en la Doctrina Monroe: “Bajo el Gobierno Trump estamos reafirmando el poder estadounidense de una manera muy poderosa en nuestra región de origen”, reviviendo que “América es su patio trasero”, como en el “Corolario de Roosevelt”, ahora convertido en el “Corolario Trump”.
Colombia ha sostenido con EEUU una relación de vasallaje semifeudal y neocolonial, cuyos gobernantes –con énfasis desde 1989 con el Consenso de Washington– sin excepción, incluido Gustavo Petro, han garantizado todos los intereses a esa potencia; pero un imperio en decadencia necesita saquear más. Es muy grave la notificación que le envió Trump al Gobierno del Cambio: “(Petro) sí, tiene que cuidarse el trasero”, indicó Trump, quien antes ya lo había sentenciado: “sería el siguiente”. Los colombianos le piden al presidente Petro, actuar con sensatez y responsabilidad, empleando la diplomacia, ¡pero siempre en beneficio de la soberanía, la autodeterminación y la integridad nacionales!






