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Elecciones en Estados Unidos confirmarán el declive de Trump y la crisis demócrata

Con 32 % de aprobación, Trump llega a las elecciones tras la guerra contra Irán y el alza de los combustibles. Las proyecciones favorecen a los demócratas, divididos frente a sus candidatos socialistas.

Donald Trump habla con la prensa tras votar en las elecciones de medio término

Donald Trump llega a las elecciones legislativas del 3 de noviembre, conocidas como de medio término, con 32 % de aprobación según la encuesta Reuters/Ipsos, encuestas que anticipan que su partido perderá el control del Congreso. El partido Republicano elabora estrategias para que el resultado no sea un desastre político. El partido Demócrata, favorito en las encuestas, atraviesa una fractura interna y carece de una dirigencia que garantice su unidad. Fuerzas reformistas surgen como alternativa reivindicativa ante la crisis económica, la caída de la calidad de vida del norteamericano del común y la crisis de credibilidad que vive el país en lo doméstico y en lo internacional.

Gráfica de aprobación y desaprobación de Donald Trump entre 2025 y 2026
La aprobación de Donald Trump pasa del 47 % al 32 % y la desaprobación del 41 % al 66 %, entre enero de 2025 y octubre de 2026 | Fuente: encuestas Reuters/Ipsos

El peor momento del presidente Trump genera gran daño al partido Republicano

En los medios de la política norteamericana no se considera extraordinario que el presidente en funciones pierda el control de la Cámara de Representantes y en algunos casos las mayorías del Senado en las elecciones de medio término. Las encuestas muestran que los demócratas recuperarán el control de la Cámara, aunque fuese por un estrecho margen. Decision Desk HQ estimó el 31 de octubre un 83 % de probabilidades de que los demócratas recuperaran la Cámara. La errática política del presidente MAGA, tanto en el manejo de los asuntos internacionales como en la agenda doméstica, ha hundido su imagen llegando a tan solo un 31 % de aprobación, la más baja de cualquier presidente en la historia de los Estados Unidos a la mitad del mandato y presagia una derrota electoral histórica. 

Es tan negativa la imagen del presidente que los candidatos del partido de gobierno a Cámara y Senado le piden que se abstenga de hacer público el respaldo a sus candidaturas. El rechazo llega incluso al seno de su movimiento MAGA, donde algunos de quienes lo apoyaron fervientemente en su campaña electoral ya no apoyan sus decisiones y se han declarado en franco enfrentamiento. Personalidades como Tucker Carlson, presentador de televisión de gran audiencia, la ex representante Marjorie Taylor Greene, el representante Thomas Massie, entre otros, unen sus voces para reclamar la publicación de los archivos Epstein, la suspensión del incondicional apoyo que Donald Trump brinda al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, el fin de la guerra en Ucrania y el cese de la irresponsable guerra que emprendió contra Irán, aventura que tiene el rechazo del 60 % de los norteamericanos. 

Probabilidades de control demócrata y republicano de la Cámara de Representantes y el Senado
El pronóstico asigna a los demócratas un 83 % de probabilidad de controlar la Cámara de Representantes y un 62 % de controlar el Senado, al 1 de noviembre de 2026 | Fuente: Decision Desk HQ

Las decisiones guerreristas del presidente Trump como la de atacar a Irán el 28 de febrero y el restablecimiento en julio del bloqueo naval a los puertos iraníes, han empeorado el estado ya crítico de la economía de los Estados Unidos. Según datos de la AAA, la asociación de automovilistas de Estados Unidos, el galón de gasolina pasó de 2,98 dólares antes de la guerra a más de 4,15 dólares en septiembre, un alza cercana al 39 %. El diésel, que en Colombia se llama ACPM, pasó de 3,76 a 5,90 dólares, cerca de 57 % más. El índice de precios al consumidor de septiembre registra en doce meses un alza de 34,2 % en la gasolina y de 1,8 % en los alimentos para el hogar. La crisis la sienten los hogares, mientras Wall Street no la registra.

Los efectos de la ley fiscal que Trump firmó el 4 de julio de 2025, conocida como “One Big Beautiful Bill Act” (OBBBA, por sus siglas en inglés) se comienzan a sentir: el alto costo de los seguros médicos, de los copagos y de la porción que cada paciente cubre de su bolsillo ha hecho que millones de personas pierdan la cobertura de sus seguros médicos al no poder pagarlos, disminuyen las ayudas para pagar la guardería de los niños de las familias más necesitadas, la cancelación de los auxilios para comida (cupones o estampillas de alimentos) pone a millones de familias en riesgo alimentario y el recorte del presupuesto para financiar vivienda pública y subsidios de vivienda empuja a millones a la calle. Con estos efectos, es apenas lógica la baja aprobación del presidente y de su partido.

Robert Peters, Anthony Driver, Daniel Biss y Junaid Ahmed posan con carteles en Chicago
Robert Peters, Anthony Driver, Daniel Biss y Junaid Ahmed después de una rueda de prensa sobre el gasto de AIPAC en sus primarias, en Chicago, el 17 de febrero de 2026 | Foto: Paul Goyette, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons

Un partido Demócrata acéfalo y sin estrategia

El momento favorece a los candidatos del partido Demócrata. Datos de Decision Desk HQ vaticinan una victoria amplia en la Cámara con un 83 % de favoritismo y una estrecha pero decisiva ventaja para el Senado, 63 %.

El control de las dos cámaras augura el inicio de un proceso de destitución del presidente. Razones hay de sobra. Pero no todo es tan transparente: un número importante de candidatos demócratas se deben al apoyo financiero que les brinda El comité de acción política de AIPAC, el grupo de presión proisraelí, de marcada tendencia sionista. Esos candidatos no promoverán iniciativas que afecten a Israel ni a su aliado incondicional, el presidente de los Estados Unidos. Históricamente, las ayudas financieras, militares y de inteligencia que le brinda Estados Unidos a Israel han contado con aprobación bipartidista en el Congreso. 

El partido Demócrata vive una crisis interna de la que los grandes medios no hablan. Una dirección envejecida se resiste a modernizar la organización. La oposición al gobierno Trump ha sido coyuntural, puntual, superficial. Critican la guerra contra Irán por inoportuna, sin oponerse a ella. Votan a favor del desproporcionado incremento del presupuesto de defensa que presentó el Ejecutivo. La corrupción del presidente, de su familia y de su círculo más cercano los tiene sin cuidado y, con importantes excepciones, apoyan el Escudo de las Américas, el plan de Trump para recolonizar los países del continente americano. Dentro del partido no hay una cabeza visible ni un equipo con liderazgo. Su accionar se ha reducido a administrar recursos para financiar las campañas electorales en cada estado y a minimizar nuevas candidaturas que le son incómodas.

Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez saludan con los brazos levantados en un mitin
Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez saludan a los asistentes del mitin «Fight Oligarchy» en Tempe, Arizona, el 20 de marzo de 2025 | Foto: Gage Skidmore, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons

Las nuevas fuerzas desafían el establecimiento demócrata

En la campaña electoral por la reelección del presidente Biden surgió con ímpetu un movimiento juvenil rebelde que le exige a la dirección nacional del partido abrir sus puertas a la juventud renovadora. Ese grupo se expresa a través del movimiento Socialistas Demócratas de los Estados Unidos (DSA, por sus siglas en inglés). Años de trabajo y planificación se materializan en este periodo con un programa reformista, reivindicativo y coyuntural. Cuentan con el apoyo del sector progresista del partido encabezado por Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez.

La presentación en público de los socialistas demócratas se dio con la candidatura de Zohran Mamdani a la alcaldía de Nueva York. El presidente Trump los etiquetó de comunistas de extrema izquierda y amenazó con congelar la financiación federal si Mamdani llegaba a ganar.

La dirección del partido Demócrata no apoyó esta candidatura a pesar de que Mamdani la ganó en franca lid en las primarias del partido. Con un programa que llega a los neoyorquinos, ganó la alcaldía, un resultado que anuncia grandes cambios políticos.

Los candidatos del DSA a la Cámara y al Senado no son apoyados por la dirección del partido Demócrata a pesar de ser candidatos oficiales del mismo y de sus posibilidades de ganar las curules a las que aspiran. Los fondos de campaña no llegan. Los 80 millones de dólares que Bloomberg dona al partido dejan por fuera al DSA.

La división en el partido Demócrata es tan profunda que James Carville, el veterano estratega de las campañas de Bill Clinton, John Kerry, Hillary Clinton y M. Bennet, declaró que prefería ver que los republicanos mantuvieran la mayoría de cinco en la Cámara antes que los demócratas ganaran por cinco porque, si así sucedía, quedarían cautivos de los socialistas demócratas.

Cartel de apoyo a la Proposición 40 de California entre plantas de un jardín
Cartel de campaña a favor de la Proposición 40 de California, con la consigna «Tax extreme wealth», en un jardín | Foto: Matttrahan/Wikimedia Commons

Las batallas regionales

El proceso electoral no es solo para elegir Congreso y gobernaciones. En los diferentes Estados de la Unión se promueven iniciativas que, a pesar de ser regionales, sirven de inspiración para otros Estados. Es el caso de la consulta en California, donde la Proposición 40, impulsada por el sindicato de trabajadores de la salud SEIU-UHW, propone un impuesto único de 5 % sobre el patrimonio de los 250 multimillonarios del estado. Se calcula que, de aprobarse, el estado recaudaría hasta 100.000 millones de dólares, en un período de 5 años, destinados a cubrir los gastos de salud y los salarios de profesores y bomberos que recortó la BBBA. El gobernador Gavin Newsom, demócrata, se opone y propone la pregunta 42, que dice que a los multimillonarios nunca les pondría impuestos.

En Nueva York, la alcaldía estableció una moratoria para que en las escuelas públicas de primaria y básica secundaria no se use inteligencia artificial, mientras que la gobernadora declaró una moratoria por un año para que no se construyan centros de datos en el Estado de Nueva York. El argumento es que grandes poderes económicos están desarrollando estas tecnologías de manera riesgosa sin medir las consecuencias a largo plazo que estas pueden traer.

Elecciones rodeadas de incertidumbre

No hay duda de que este 3 de noviembre se esperan sucesos importantes. El partido Republicano va a ser derrotado en la Cámara de Representantes, en el Senado y en las gobernaciones. Qué tan estruendosa será la pérdida y cuál será la reacción del partido que tiene la mayoría producen una gran incertidumbre. La respuesta del presidente Trump al resultado electoral es otra incógnita. Puede aceptar democrática y civilizadamente el resultado o puede atender apoderosos influyentes que lo invitan a decretar la ley marcial y a desconocer el resultado en el periodo de transición de tres meses antes de que se posesione el nuevo Congreso, cuando aún tiene todo el poder en sus manos.

El resultado del 3 de noviembre definirá si los demócratas obtienen el control de las dos cámaras, con el que podrían iniciar un proceso de destitución contra Trump, y cuántas curules ganan los candidatos del DSA que la dirección del partido Demócrata no respalda. Prueba de fuego la que enfrenta el imperio que se resiente internamente.

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