Mientras la guerra de Estados Unidos contra Irán tiende a agravarse, en la Unión Europea diferentes fuerzas sociales y políticas se movilizan a favor de la paz y el derecho internacional y en contra de la guerra. Alemania, como país que dirige por su poder económico y político la UE, también es escenario de estas movilizaciones.
¿Por qué Alemania es el epicentro del debate sobre la guerra en Europa?
La población alemana se encuentra agotada tras más de cuatro años de la guerra en Ucrania, a la que el país ha aportado armas, dinero e inteligencia, mientras que la economía sufre fuertes impactos. El PIB alemán pasó de presentar un crecimiento del 3,9% en 2021, a reducirse en 0,9% en 2023; 0,5% en 2024 y crecer tan solo 0,2% en 2025. El actual gobierno, dirigido por la Democracia Cristiana (CDU/CSU) en coalición con la socialdemocracia (SPD), ha usado el exiguo crecimiento como una excusa para discutir sobre recortes en salud, cultura y educación.
Sin embargo, el dinero parece estar disponible para servirle a los intereses de Estados Unidos y la militarización del país. Ya en el gobierno anterior, dirigido por el SPD en coalición con los verdes (Grüne) y los liberales (FDP), el parlamento aprobó un fondo especial de 100 mil millones de euros para el aumento del aparato militar.
Al igual que en Estados Unidos, la alternación en el gobierno cambia las formas, pero no el fondo. Tras la exigencia de Trump a los miembros de la OTAN de llevar al 5% de su PIB el gasto militar, que en en el caso de Alemania es aproximadamente la mitad del presupuesto estatal del 2024, el recién electo Friedrich Merz (CDU) anunció que seguiría esa exigencia “cueste lo que cueste”.
¿Qué aprobó el gobierno y quiénes se oponen?
La idea del apoyo militar a Ucrania en la guerra contra Rusia, incluso evaluando enviar tropas alemanas, logró calar en amplios sectores de la población a través de un discurso seudo antiautoritario. Este presenta la campaña militar contra Rusia como una liberación de Europa del yugo de las “autocracias”. Desde el 2022 se ha producido un rompimiento profundo del movimiento obrero: el partido socialdemócrata SPD ha liderado los esfuerzos de militarización desde el parlamento; y la dirigencia de los sindicatos ha sido vaga en condenar las políticas expansionistas y antisociales de la OTAN y el vasallaje alemán. Dentro del mayor partido de izquierda, Die Linke, estas contradicciones llevaron a que una parte significativa de la facción antiguerra del parlamento se escindiera para formar el partido BSW.
En marzo del 2025, se aprobó un crédito especial de 500 mil millones de euros para el gasto militar, los créditos de guerra más grandes desde la Segunda Guerra Mundial. Un sector de la derecha, el partido populista AfD y el partido liberal FDP, se opuso a financiarla mediante deuda, al tiempo que apoyaba el incremento en el gasto militar. También se opusieron BSW y Die Linke, una izquierda que ve la desmilitarización en Alemania como una necesidad para mantener el sistema multilateral en pie y evitar una confrontación bélica. Los parlamentarios de BSW levantaron consignas el día de la votación: “1914 como 2025: no a los créditos de guerra”. En el Bundesrat, cámara alta del parlamento alemán, la votación fue similar salvo que los representantes de Die Linke que participan en el gobierno estatal de Bremen y Mecklemburgo-Pomerania votaron a favor de la militarización, despertando críticas en las bases.
En palabras de Marx en el 18 Brumario de Luis Bonaparte, “La historia ocurre dos veces, la primera vez como una tragedia y la segunda como una farsa”. La militarización de la economía y de la sociedad, la captura de sectores socialdemócratas bajo la consigna de la defensa de la patria y de los intereses financieros de Alemania frente al terror ruso, son realidades muy similares a las vigentes en la antesala de la Primera Guerra Mundial. Ahora bien, la farsa reside hoy en un discurso que, alegando la defensa del “mundo libre” y de los “valores de Occidente”, persigue mantener la hegemonía estadounidense.
¿Cómo crece el movimiento de paz en Alemania?
A pesar de la división social y política, varios sectores del movimiento social han avanzado significativamente en cohesionar fuerzas para hacerle frente al avance de las políticas militaristas. La juventud ha jugado un papel central en las protestas de paz en Alemania. Por un lado, la introducción por pasos del servicio militar obligatorio en Alemania ha impulsado a los colegiales a organizarse en Comités de Huelga para protestar contra esta medida y contra el continuo apoyo de Alemania a las guerras estadounidenses.
Los estudiantes le dicen no al servicio militar
Estas “Huelgas contra el servicio militar” lograron concentrar a más de 50.000 estudiantes en toda Alemania. Tras una primera huelga el 5 de diciembre del 2025, y una segunda el 5 de marzo de 2026, se está organizando una tercera protesta el 8 de mayo, coincidiendo con el “Día de la Liberación”, cuando en 1945 Alemania firma la rendición, tras la entrada del ejército soviético a Berlín. El frente ha sido liderado principalmente por la Juventud Obrera Socialista Alemana (SDAJ), la juventud del Partido Comunista Alemán (DKP).
La disputa dentro de la izquierda y los sindicatos
Dentro de Die Linke, la Unión Estudiantil Socialista Democrática (SDS), junto con la Juventud de Izquierda Solidaria (Linksjugendsolid), han liderado los esfuerzos para forzar a la dirigencia del partido a abandonar sus posiciones ambiguas y conformistas en torno a la guerra en Ucrania, Irán y el genocidio en Gaza. En el Congreso Nacional del partido en el 2025, las juventudes lograron construir mayorías con otras fuerzas democráticas a favor de la causa palestina y organizaron una protesta en Berlín, a la cual asistieron unas cien mil personas.
El SDS, en alianza con sectores juveniles del sindicato de maestros, han dirigido además la lucha contra el desmonte del Estado Social y la militarización en el sector universitario, particularmente en Hamburgo, Frankfurt y Colonia. Se ha constituido un frente contra el recorte del presupuesto para la educación pública, el cual se ha traducido en movilizaciones dispersas. En Frankfurt se llevó a cabo una toma universitaria. Y se ha constituido un amplio bloque en defensa de las cláusulas civiles que prohíben cooperaciones científicas con fines militares.
Incluso existen sectores dispersos dentro del SPD y el Partido Verde que han comenzado a articularse con fuerzas del movimiento de paz. En Hamburgo, el SPD, los verdes y Die Linke organizaron en otoño del 2025 una protesta con tres mil participantes encaminada a rechazar la maniobra militar “Red Storm Bravo” de la OTAN, que aprovechaba la infraestructura civil.
Las Marchas de Pascua y la tradición del movimiento de paz
Desde los años sesenta cada Semana Santa se lleva a cabo la “Marcha de Pascua”, exigiendo el respeto al derecho internacional, la defensa de la Carta de las Naciones Unidas, el fin de la militarización de la economía y la no instalación de misiles de medio alcance estadounidenses en suelo alemán. La marcha es convocada por sectores sociales y por el DKP, el BSW y Die Linke.
«Manos fuera de Irán»: el nuevo frente unitario
El reciente ataque de Estados Unidos a Irán presenta otro desafío para las fuerzas democráticas. Si bien el 58% de la población alemana califica de injustificado el ataque, el movimiento ha estado dividido, pues un sector también rechaza al gobierno iraní. Partidos como el DKP, junto con organizaciones sociales iraníes y alemanas, han realizado protestas en contra de esta guerra. Sin embargo, estas han contado con baja participación. La más numerosa fue organizada por el partido BSW en Berlín el 21 de marzo, con aproximadamente 1.500 participantes.
Para evitar el aislamiento y el faccionalismo, diferentes grupos, entre ellos los dos partidos mencionados y sus organizaciones juveniles, están construyendo la Alianza “Manos fuera de Irán” en Berlín, buscando ampliar la movilización social, dejando a un lado diferencias y uniéndose frente a tres puntos: el rechazo a la guerra estadounidense contra Irán y a la participación de Alemania en ella, el rechazo a las bases militares estadounidenses en el país y el levantamiento de las sanciones contra Irán. El primer intento de movilización se llevará a cabo en Berlín este 10 de abril.
El reto: unidad para no repetir los errores del siglo pasado
En medio del avance imperialista estadounidense, Alemania ha mantenido su rol de vasallo, y las protestas se han estado multiplicando. El reto es superar el faccionalismo de los diferentes conflictos. Quienes protestaron por el genocidio en Gaza deben también hacerlo contra la guerra en Irán, pues obedecen a los mismos intereses. La unidad debe extenderse a los más amplios sectores de la sociedad, desde estudiantes hasta trabajadores y empresarios. La subordinación de Alemania a los intereses estadounidenses amenaza con cortarles sus derechos, arruinar la economía y enviarlos a la guerra. La convergencia de las fuerzas en contra de la guerra requiere de una unidad de objetivos y de una dirigencia ideológica sin ambigüedades con el oportunismo, pero sin sectarismos. Sin esto, el movimiento de paz y el movimiento obrero corren el peligro de quedar reducidos y recaer en los mismos errores del siglo pasado.
Glosario de los partidos y movimientos políticos en Alemania:
- CDU/CSU – Unión Cristianodemócrata y Unión Socialcristiana (el CSU es el partido hermano del CDU en el Estado de Baviera).
- SPD – Partido Socialdemócrata Alemán
- Die Grüne – Partido Verde Alemán
- FDP – Partido Democrático Libre
- AFD – Alternativa para Alemania
- Die Linke – La Izquierda
- BSW – Alianza Sahra Wagenknecht – Razón y Justicia
- DKP – Partido Comunista Alemán
- SDAJ – Juventud Socialista Obrera Alemana
- JSW – Juventudes del partido BSW
- SDS – Unión Estudiantil Socialista Democrática
- Linksjugendsolid – Juventud de Izquierda Solidaria











