Gran parte de los dirigentes políticos colombianos se convirtieron en sinónimo de corrupción, trampa, demagogia y hasta de filibusteros que llegan al Congreso de la República para entrar “a saco roto” a saquear los recursos públicos. Por eso le “venden el alma al diablo” por una curul. Personajes –hombres y mujeres– que no representan nada ni a nadie terminan dirigiendo los destinos de Colombia.
La excepción es encontrar un congresista estudioso, capacitado, honesto, transparente, incorruptible, coherente con sus convicciones y trabajador. Es raro encontrar estas personas, que son vistos en el Congreso como “bichos raros”. Jorge Robledo, entre los años 2002 y 2022, fue uno de esos especímenes en medio de un establo con todo tipo de animales. En ese período hizo más de 200 debates de control político, presentó cerca de 100 proyectos de ley propios y en coautoría y publicó más de 1500 artículos de coyuntura y análisis. Esta labor lo convirtió en un “personaje” incómodo tanto para la derecha como para la izquierda, quienes se disputan el título de más corruptos.
Robledo, un arquitecto y profesor por más de 20 años de la universidad Nacional, decidió en 2022, habida cuenta de su prestigio, presentarse como precandidato presidencial en una coalición de centro con Sergio Fajardo y Claudia López, por lo cual salió voluntariamente del Senado. Aprovechó ese período sabático para escribir dos libros y continuar publicando artículos en diferentes medios, pero ante la situación internacional y nacional y la falta de control político en el Congreso, decidió volver a presentar su nombre para el Senado en las elecciones del 8 de este mes.
“El país sabe que he tomado la decisión de hacer parte de una coalición que hemos constituido con Sergio Fajardo y la idea es que mi nombre vuelva a estar como un candidato al Senado… considero que la política se ha degradado mucho en Colombia y una persona, como es mi caso, está en condiciones de contribuirle al país como senador nuevamente… Vuelvo al Senado a defender a Colombia. Lo hago porque ya no se hace control político, creo en este país y sé que puedo seguir aportándole”, publicó Robledo.
Deben estar de fiestas los corruptos, tanto de derecha como de la autodenominada izquierda, porque a Robledo no le alcanzaron los votos para ser elegido Senador. De alguna parte salió la campaña sucia en contra de su candidatura y no es descartable que sus votos hayan quedado refundidos en el proceso de escrutinios. “…los esfuerzos políticos nos permitieron pasar el umbral y, con el Senado de Jennifer Pedraza, preservarle la personería jurídica a Dignidad & Compromiso… agradezco el gran trabajo de los numerosos voluntarios, los cuales, sin cobrar, pusieron todo su empeño en promover estas candidaturas, en particular, la mía.
Con la misma lógica con la que actuamos, Dignidad & Compromiso seguirá respaldando las candidaturas de Sergio Fajardo y Edna Bonilla a la Presidencia y la Vicepresidencia de la República, sin ganar votos vendiéndole el alma a los diablos de la política tradicional colombiana, como sí lo hizo Petro para ganar la Presidencia, según lo explicó Gustavo Bolívar. Y como también lo han confirmado hasta la saciedad los numerosos escándalos de corrupción de jefes petristas en este Gobierno, así Petro, con su conocido cinismo, intente ocultarlo”, escribió Robledo en mascolombia.com este 13 de marzo. Y en sus redes sociales dijo: “No me voy a retirar de la política. Seguiremos trabajando por el país y ahora el objetivo es claro, sacar adelante la candidatura de Sergio Fajardo”.
¡A todo señor, todo honor!







