En varias ocasiones el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, ha repetido que las Empresas Promotoras de Salud –EPS- se roban los recursos, por lo cual les advirtió que las iba a asfixiar financieramente como un plan para llevarlas a las causales de liquidación y así obligar al Congreso a aprobar la Reforma de la salud. Efectivamente varias de ellas entraron en barrena y el gobierno del Cambio, a través del Superintendente de Salud, nombrado por el presidente Petro, asumió el control y administración de: Nueva EPS, Sanitas, Famisanar, Savia Salud, Asmet Salud, SOS, Emssanar, Capresoca EPS, Coosalud, entre otras, que sumaban más del 50 por ciento de los afiliados especialmente del régimen contributivo.
Con la administración del Gobierno Petro, las EPS en vez de mejorar el servicio, agudizaron las barreras a los usuarios, con postergaciones de procedimientos, exámenes clínicos y la entrega de medicamentos. Las quejas ante la propia Superintendencia –chistoso presentar el reclamo ante el que niega el servicio- se hicieron innumerables y el drama de los enfermos por todo el país exigiendo pendientes de medicinas, ha sido el pan de cada día. Mientras tanto el ministro de Salud, al igual que el Gobierno de Petro, descarga la culpa en los que se robaron la plata, como si no fuera ellos mismos quienes están administrando tales recursos. Este drama también llegó a las IPS –clínicas y hospitales- cuyos trabajadores sufren el retraso de los salarios, a cuya denuncia Jaramillo respondió: “Los ricos también lloran.
El 13 de este mes murió Kevin Arley Acosta Pico, un niño de tan solo 7 años, a quien le dejaron de suministrar un medicamento indispensable que le controlaba una hemofilia; ante la denuncia el presidente Petro y el ministro Jaramillo le echaron la culpa a la madre de Kevin por haberlo dejado golpear montando en una bicicleta. Este ha sido siempre el comportamiento del Gobierno Nacional, buscar culpables en otras partes para no aceptar su incapacidad, insensibilidad e ignominia. Médicos especialistas y científicos refutaron al gobierno y demostraron que el niño Kevin muere por la falta de suministros del medicamento por parte del gobierno Petro, que administra a la Nueva EPS. Kevin se convierte en otra, de miles de víctimas que deja este pésimo sistema de salud.
Una visión general de IA de Google dice: “No existe una cifra oficial única que consolide cuántas personas mueren específicamente por la falta de medicamentos de las EPS en Colombia. Sin embargo, estudios del Instituto Nacional de Salud (INS) (2010-2019) indicaron que cerca de 364,000 muertes evitables ocurrieron por fallas en el sistema, incluyendo barreras de acceso. Y el Observatorio Nacional de Salud del INS encontró que, antes de la pandemia, el 17% de las muertes en el país podrían haberse evitado con una intervención adecuada del sistema de salud”.
La madre de Kevin Arley explicó las diligencias que hizo ante la Nueva EPS, pero “La única respuesta es que tenía que esperar a que hubiera un nuevo contrato; mientras tanto, a mi niño se le fue yendo la vida”, dijo. Como ella millones de personas desfilan por las EPS y sus dispensarios implorando citas y medicamentos, mientras también se les agosta la vida. Ante esto el presidente Petro dijo: “Mentirosos los que hablan de un caos en la salud”. Por el presidente Petro: ¡Las víctimas son las mentirosas!






