Este titular corresponde a publicaciones de la Asociación de Usuarios de la Nueva EPS Cartagena, utilizadas para denunciar, incluso desde antes de la intervención del Gobierno, por los pésimos servicios en esa institución. Con la intervención del Gobierno del Pacto Histórico el mal servicio se extendió a otras entidades que medio funcionaban bien y algunas de ellas, como Famisanar, al menos estaban al día con la medicina. Hoy al unísono Nueva EPS, Famisanar, Coosalud, Asmet Salud, Emssanar, Savia Salud, Servicio Occidental de Salud –SOS– y Capresoca, por órdenes de este Gobierno, a través de la Superintendencia de Salud, quien las administra, violentan los derechos a la vida y a la salud, pactando un concierto para negar medicinas y los servicios a estos usuarios, actitud que raya en lo criminal ante el fallecimiento de los pacientes.
¡Qué ironía!, en el Gobierno de la “Colombia, potencia mundial de la vida”, el “paseo de la muerte” se volvió paisaje; no les importa un comino que los “viejos” –como despectivamente el presidente Petro se refiere a los adultos mayores–, madres gestantes, niños y jóvenes agonicen en largas filas exigiendo el reconocimiento de la medicina, una atención médica o un procedimiento. Muertos en las filas de espera, muertos en las salas y muertos en las casas, con las esperanzas perdidas. El Gobierno del Cambio sigue echándole la culpa a las EPS, que son las responsables, pero es que estas son administradas por el propio ministro de Salud, Guillermo A. Jaramillo, y la Superintendencia de Salud. Jaramillo prometió ahogarlas financieramente y liquidarlas. Esa es la razón por la que no las dejan prestar un buen servicio.
Este plan del Gobierno del Pacto Histórico está elaborado, pues según comunicado de la Casa de Nariño del 16 de este mes: “Durante el Consejo de Ministros, el presidente Gustavo Petro ordenó la liquidación de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) quebradas, porque el Congreso de la República no aprobó la Reforma a la Salud que incluía un salvavidas a estas empresas. Además, el mandatario fue enfático en decir que el Gobierno nacional no va a pagar la deuda de las EPS que actualmente asciende a 50 billones de pesos”. Las EPS que están en camino a la liquidación son: Famisanar (2,9 millones de afiliados), Coosalud (3,2 millones), Asmet Salud (1,8 millones), Emssanar (1,7 millones), Savia Salud (1,6 millones), SOS (750.000) y Capresoca (170.000). Estos afiliados serán arreados como “reses al matadero” de la Nueva EPS, en donde nada funciona bien, a pesar de haber sido nacionalizada.
Este plan del Pacto Histórico, que en cuatro años ha visto morir la gente por falta de medicinas y atención en hospitales, debido a que las EPS no les pagan, fue respaldado por su candidato presidencial, que cual títere petrista, dijo ante los periodistas: “Yo respaldo plenamente eso”, para congraciarse con el omnipotente presidente Petro, y defendió la medida, inmerso en el debate nacional por el futuro del sistema de salud en Colombia. Sería más fácil reestructurar esas EPS y combatir el cáncer de la corrupción.
Hay cálculos que indican que solo el régimen contributivo de salud en Colombia recauda más de $50 billones anuales (cifra de 2024), compuesto mayoritariamente por cotizaciones de trabajadores y pensionados. Señores presidente Petro y ministro Jaramillo: ¿Dónde diablos está la plata, puesto que ustedes administran las mayores EPS? Tiene razón la asociación de usuarios: ¡Gente matando gente!






