En defensa de Colombia

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Colombia obtuvo en PISA 2025 resultados similares a los de 2022, pero invierte menos por estudiante que Chile y Uruguay

Colombia acumula US$37.300 PPP por estudiante entre los 6 y los 15 años, frente a US$47.200 de Uruguay y US$60.600 de Chile.

Niña sostiene un lápiz frente a su cuaderno en un aula de Florida, Valle

Colombia obtuvo en PISA 2025 381 puntos en matemáticas, 399 en lectura y 414 en ciencias, frente a 383, 409 y 411 en 2022. El informe de la OCDE considera esos resultados similares a los de la edición anterior.

Sobre la idea de que Colombia se rajó en las pruebas PISA, el último informe de la OCDE para Colombia indica que «Los resultados promedio de 2025 en Colombia fueron aproximadamente los mismos que en 2022 en matemáticas, lectura y ciencias». Lo anterior, también lo explica el informe, ocurre porque el país tuvo un mayor número de estudiantes en cobertura en zonas marginales, lo que influyó en el leve descenso. La pregunta es entonces ¿qué papel tienen los maestros en esos resultados?

Recordemos que la prueba PISA es una herramienta que mide a los países miembros de la OCDE en materia educativa. No mide a los maestros. Lo que se busca, según el mismo informe, es tener una visión sobre qué tan bien están preparando los sistemas educativos a los estudiantes para los desafíos de la vida real y el éxito futuro. La prueba pretende identificar cómo las naciones forman a los jóvenes para las exigencias actuales.

En esta última versión 2025, participaron jóvenes de 15 años, de 91 países, en cuatro áreas del conocimiento diferentes: ciencias, matemáticas, lectura crítica y aprendizaje en el mundo digital. Colombia se mantuvo estable en ciencias y mostró una leve disminución en las otras tres áreas. En el año 2022 Colombia tenía 383 puntos en matemáticas, 409 en lectura y 411 en ciencias. Para el 2025 los resultados fueron 381 en matemáticas, 399 en lectura y 414 en ciencias. Resultados muy cercanos, con una población mayor, según el mismo informe de la OCDE.

Gráfica de resultados de Colombia en PISA, ciencias, matemáticas y lectura, de 2006 a 2025
Puntajes de Colombia en ciencias, matemáticas y lectura entre 2006 y 2025. Gráfica elaborada por J. Deibi Agudelo-Martínez para La Tribuna Colombia con datos de la OCDE.

¿Cuánto invierten Colombia, Chile y Uruguay por estudiante durante la vida escolar?

Chile y Uruguay aparecen con resultados un poco mejores que los de Colombia. ¿Qué diferencia hay? Allá, la inversión per cápita, desde los 6 años hasta los 15 años de edad, es mayor que la inversión que hace nuestro país en el mismo periodo de tiempo. Si se comparan los informes individuales que hace la organización multilateral para los tres países, se puede concluir que, en el transcurso de la vida escolar, en Chile y en Uruguay, hay una mayor financiación por cada estudiante durante la trayectoria del menor en el sistema educativo. Al sumar los recursos que ha invertido el Estado durante esos diez años, aproximadamente, encontramos que Chile invierte $60.600 dólares PPP y Uruguay invierte $47.200 dólares PPP. Por su parte, Colombia apenas dispone de unos US$37.300 PPP.

Lo anterior explica cosas como la falta de docentes en las instituciones educativas de Colombia o la deficiente infraestructura escolar, por ejemplo, el informe de la OCDE para Colombia 2026 señala que «En 2025, el 40% de los estudiantes en Colombia estaban en escuelas cuyos directores informaron que la instrucción se vio obstaculizada, al menos hasta cierto punto, por una falta percibida de personal docente» y «un 24% estaba en instituciones donde también se reportaban problemas relacionados con personal docente insuficiente o inadecuadamente cualificado».

Estudiantes uniformados en el corredor de una escuela sobre pilotes en el agua, Colombia
Estudiantes en el corredor de una escuela construida sobre pilotes en el agua, en Colombia, en 2022 | Foto: Mussi Katz/Wikimedia Commons (CC0)

¿Qué condiciones de enseñanza y aprendizaje produce la inversión en educación?

Este análisis de acumulado por estudiante durante los años escolares es mucho más cercano a la realidad que simplemente decir “Colombia ha subido su inversión en educación porque invierte un porcentaje X del PIB en esta materia”, ya que un análisis más riguroso nos obliga a revisar cómo llegan y se gastan esos recursos en los territorios. El ejemplo de países como Uruguay, que tienen un PIB menor que el de Colombia, pero que, al final de la vida escolar de cada joven, invierten una suma mayor que Colombia, sirve para cuestionar la calidad misma de la educación. Pues, la calidad cuesta y, como lo señaló la OCDE, en Colombia, el 40% de los rectores informaron que los estudiantes vieron sus clases afectadas por falta de docentes.

No basta con preguntar ¿cuánto dinero se invierte en educación? Tenemos que preguntarnos ¿cómo se utilizan esos recursos? ¿Y qué condiciones generan esos recursos para aprender? Hay que mirar: ¿cuántos profesores tiene el sistema y cuántos estudiantes atiende cada uno?, ¿qué infraestructura tienen las escuelas y con qué materiales cuentan?, ¿cómo se atiende a los estudiantes que tienen mayores dificultades?, ¿qué tan frecuente es la repitencia o cómo se están promoviendo los estudiantes?, ¿qué condiciones tiene la educación rural?, ¿qué oportunidades existen durante la primera infancia?, ¿cómo se forma y se acompaña a los docentes?, y, algo fundamental, ¿cómo se distribuyen los recursos entre los distintos territorios y poblaciones? Cabe recordar que, el informe de la OCDE menciona que “aproximadamente el 63% de los estudiantes en Colombia asistieron a escuelas cuyos directores informaron que la falta de material educativo y el 62% estaban en escuelas donde se percibía que la falta de infraestructura física obstaculizaba la instrucción”.

Invertir una determinada cantidad de dinero no garantiza, por sí mismo, una educación de calidad. Lo verdaderamente importante es ver qué condiciones de enseñanza y aprendizaje produce esa inversión y qué tan capaz es el sistema de garantizar que un niño, independientemente del lugar donde nazca, de su condición socioeconómica o de la escuela a la que asista, tenga oportunidades reales y semejantes para aprender.

Una mujer abraza a un niño durante un Laboratorio de Familias en Bosa, Bogotá
Una mujer abraza a un niño durante un Laboratorio de Familias en un colegio de Bosa, Bogotá. Foto: Etcetera42/Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

¿Cómo influyen las condiciones socioeconómicas en los resultados de PISA 2025 Colombia?

Otro elemento que hay que mirar para hablar de calidad educativa es el aspecto socioeconómico de los estudiantes. El informe de la prueba PISA hace un análisis riguroso de las condiciones socioeconómicas de los jóvenes que las presentan, y sus conclusiones relacionan el estatus socioeconómico de las escuelas con sus puntajes en ciencias. Allí se establece que «Existe una correlación positiva donde las escuelas con mayor estatus socioeconómico promedio obtienen puntuaciones significativamente más altas en ciencias». Acto seguido, se afirma que «La mayoría de las escuelas en Colombia se ubican por debajo del promedio de la OCDE tanto en estatus socioeconómico como en rendimiento en ciencias». No se puede hablar de calidad educativa separando las condiciones socioeconómicas de los jóvenes que presentan las pruebas, y la mayoría de las escuelas en Colombia están por debajo de la media en condiciones socioeconómicas.

Analizar las condiciones socioeconómicas importa porque la escuela no recibe estudiantes que parten exactamente del mismo lugar. Un niño puede llegar a quinto con una biblioteca en su casa, internet, acompañamiento familiar y alimentación adecuada. Otro puede llegar después de haber recorrido kilómetros hasta la escuela, sin conectividad, con dificultades económicas y con un acompañamiento familiar deficiente. Los dos se sientan frente al mismo examen, pero no llegaron desde el mismo punto de partida. Evaluar el resultado sin mirar las condiciones en las que se produce puede llevarnos a conclusiones equivocadas.

Otro elemento que juega un papel importante a la hora de hablar de calidad educativa es el acompañamiento familiar. Este constituye un factor determinante en el rendimiento académico y en el desarrollo integral de los estudiantes. Según los indicadores del informe PISA, la participación activa y el respaldo continuo del entorno familiar potencian la motivación y el compromiso escolar de los jóvenes y ayudan a reducir el efecto de las brechas generadas por las desigualdades socioeconómicas que afectan a las escuelas. La literatura sobre evaluación del aprendizaje señala que la existencia de un ambiente de apoyo socioafectivo y académico en el hogar fortalece las capacidades de resiliencia de los alumnos, favoreciendo la continuidad en sus trayectorias educativas y traduciéndose en un efecto positivo sobre sus resultados de aprendizaje.

La calidad educativa se relaciona entonces con varios factores a la vez. En el estudio que hace la OCDE para Colombia en el año 2022 se midió que el país acumula unos US$37.300 PPP por estudiante entre los 6 y los 15 años, frente a US$47.200 de Uruguay y US$60.600 de Chile. Asimismo, el último informe reflejó que el 40 % de los estudiantes percibía que, asistía a escuelas con falta de docentes y la mayoría de las escuelas del país está por debajo del promedio de la OCDE en estatus socioeconómico. Con esas condiciones, los resultados no permiten atribuir el puntaje solo a la labor de los maestros, sino, más bien, al sistema educativo en general que es en últimas lo que realmente revisa la OCDE a través de las pruebas PISA.

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