En defensa de Colombia

ADLE prometió no subir, ni crear más impuestos. Ya, “…vienen por la que teje…”

La reforma tributaria de $45 billones propone gravar alimentos e internet y aumentar cargas a trabajadores, pese a las promesas de campaña.

José Arlex Arias Arias, columnista de La Tribuna, especialista en puntos de vista sociales y periodísticos.

Los extremos políticos se juntan, terminan teniendo aspectos en común, lo explica la teoría de la Herradura. En el caso de Colombia, Gustavo Petro – supuesto líder de la izquierda- y el derechista Abelardo De La Espriella –ADLE- convergen en el manejo financiero porque son neoliberales, obedecen al decálogo del Consenso de Washington y se rigen por las recetas de la banca multilateral –FMI, BM-. Sus campañas electorales impregnadas del populismo se diseñaron para engañar y manipular, con promesas que el modelo económico no les permite cumplir, incluyendo la de no aumentar o crear nuevos impuestos a los habitantes, especialmente de las clases media y pobre.

Petro prometió que gravaría a los patrimonios de las 4.000 fortunas más grandes, pero el 17 de noviembre de 2022 hizo aprobar su Reforma Tributaria, cumpliendo mandatos del FMI, BM y la OCDE, de recaudar $25 billones, que recayeron en las personas naturales, excluyendo ingresos mensuales de más $200 millones. Gravó: alimentos de leche, embutidos, carne y sus despojos, insectos, confitería, chocolates, preparaciones alimenticias, panadería, pastelería, galletería, cereales, hostias, medicamentos, almidón, fécula. hortalizas preparadas, plantas, frutos, cortezas, jaleas, mermeladas, purés, pastas de fruta, comestibles de plantas, salsas preparadas y helados, entre otros. El recaudo de personas naturales suma entre 2023 y 2026 un total de $14,7 billones, el 58,8 % del proyectado. Esto sin contar los impuestos por emergencias económicas.

ADLE el 12 de abril de 2026 en X, dijo: “Colombia no necesita más impuestos que ahoguen a campesinos y empresarios. Necesitamos un gobierno que sepa ejecutar los recursos y yo sé cómo hacerlo. El 19 de mayo a Noticias Caracol le aseguró: “Yo eliminaría el impuesto al patrimonio…Hay que aclararle a la gente…Yo quiero una reforma tributaria para bajar los impuestos. Que quede claro con esa glosa ahí…Bajar impuestos, nunca subirlos.” En junio 2026 le corroboró a El Tiempo: “Hay que bajar los impuestos, dar seguridad física y jurídica para que venga la confianza inversionista y …empezar a cerrar el hueco fiscal”, dijo el hoy presidente. Esto sin contar las promesas de su fórmula vicepresidencial, el ortodoxo neoliberal, José Manuel Restrepo

ADLE radicó en La Cámara de Representantes, el 29 de octubre de 2026, el proyecto de Ley 477 de Rescate Económico y Fiscal, nombre para disfrazar su Reforma Tributaria que busca recaudar $45 billones: Les pone IVA a productos de la canasta básica como café, granos, frutas, verduras, gasolina, servicios como internet, comercio Electrónico y bienes: sube el umbral del impuesto al Patrimonio y Renta: ajusta las tablas del impuesto de renta de personas naturales,; crea sobretasas al sector financiero, modifica la exoneración de aportes; Y aumenta las cargas laborales a los trabajadores en parafiscales y salud, entre otros. Según una tabla publicada por el periódico El País el aporte de cada grupo a partir del 2027, en billones, será: Salud y seguridad social: $20.7; recorte de gastos: $12.4; licor y tabaco: $10.5; IVA: $3.6; y Renta a personas: $2.8.  Todos son impuestos regresivos que caen sobre la clase media y pobre.

La deuda externa es una de las herramientas de saqueo al país y con estos impuestos aseguran el pago de la onerosa carga. Lo dijo en 1979, Francisco Mosquera fundador del MOIR: “Vienen por la tela, el telar y la que teje”. ¡Ya le toca a… la que teje”!

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