En defensa de Colombia

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Acuerdos de Barranquilla: De la Espriella ata economía y relaciones exteriores de Colombia a prioridades de EE. UU.

Como resultado de la visita del secretario de Estado Marco Rubio, el gobierno supeditó la economía colombiana a la de Estados Unidos y abandonó el multilateralismo como política de relaciones exteriores.

Marco Rubio secretario de Estado saluda al presidente De la Espriella

Los Acuerdos de Barranquilla comprometen a Colombia a orientar su economía, sus recursos estratégicos y su política exterior hacia las prioridades de Estados Unidos. A cambio, el país asume deuda, compromisos fiscales y reduce su margen para mantener relaciones económicas independientes con otros países, en medio de la confrontación de Washington con China.

¿A qué se comprometió De la Espriella?

Los compromisos que el presidente colombiano promete cumplir son innumerables. Se le garantizan a Estados Unidos óptimas condiciones para la inversión privada en infraestructura, energía, vivienda, tecnología, cadenas productivas, explotación de minerales críticos, contención migratoria y participación en la explotación petrolera en Venezuela. Por medio del Plan Patriota Siglo XXI, se abre la puerta a la inversión del complejo industrial militar en modernización de armamento, radares, aviones, ciberdefensa, fuerzas especiales, inteligencia.

Colombia ofrece su territorio, sus recursos naturales, la capacidad productiva. Asume metas anuales, indicadores verificables del avance de los proyectos. Garantiza disciplina fiscal y brinda seguridad jurídica a la inversión extranjera. Estableció ya a Medellín como sede de la organización Escudo de las Américas para toda la región e incluso ofreció donar la sede para el consulado de Estados Unidos en Barranquilla, consulado solicitado por De la Espriella.

Los acuerdos cumplieron a cabalidad el objetivo explícito consignado por el secretario Rubio en nota publicada en la página web del Departamento de Estado antes de viajar a Barranquilla. Allí se define el propósito de la visita como el de combinar la herramienta económica de la inversión de capitales privados estadunidenses con una alianza militar en la que las fuerzas armadas de Estados Unidos proporcionan equipos, apoyan operaciones contra grupos narcoterroristas y participan en el control territorial. Todo sin apartarse ni un milímetro del marco establecido en la Estrategia Nacional de Estados Unidos.

El mecanismo mediante el cual se van a financiar todos estos planes y proyectos apenas si se mencionó, pero es de enorme trascendencia. Además de los ya conocidos empréstitos con organizaciones financieras multilaterales como el Banco Mundial, que agravarán el sobreendeudamiento externo y en consecuencia el recorte para la inversión productiva y el gasto social, el presidente colombiano anunció que se acudirá a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos, DFC como se le conoce en inglés.

Antony Blinken secretario de Estado habla ante la DFC en Washington
Antony Blinken habla ante la DFC en Washington. Fuente: U.S. Department of State, Wikimedia Commons

¿Qué es la DFC?

La DFC fue creada en 2019 durante el primer periodo de la administración Trump como instrumento para disputar en Latinoamérica la creciente financiación de puertos, redes 5G, centrales eléctricas, entre otros proyectos contemplados en la Iniciativa de la Franja y la Ruta de la República Popular China.

Oficialmente, la corporación se describe de la siguiente manera: “Movilizamos capital privado para impulsar la política exterior y el desarrollo económico de EE. UU. Nuestras inversiones generan sólidos rendimientos para los contribuyentes estadounidenses, fomentan un desarrollo económico significativo para nuestros aliados y socios, y aseguran las cadenas de suministro para contrarrestar y superar a nuestros adversarios”.

La intermediación financiera de la corporación en los proyectos a desarrollar con los Estados Unidos hace parte del objetivo de los acuerdos de Barranquilla relacionados con “blindar el hemisferio”. Los dos memorandos de entendimiento firmados al finalizar la visita del secretario de Estado, uno sobre “Aseguramiento de cadenas de suministro de minerales críticos y tierras raras” y el otro sobre “Cooperación estratégica civil en materia nuclear” responden al alineamiento de Colombia con Estados Unidos en su confrontación con China.

Buque portacontenedores Encounter sale de Cartagena rumbo a Cádiz
Buque portacontenedores Encounter sale de Cartagena. Foto: Niels Johannes, Wikimedia Commons.

Acuerdos de Barranquilla y el futuro de la economía colombiana

En la medida en que se materialice lo pactado en los llamados Acuerdos de Barranquilla, el rumbo de la economía colombiana será dictado básicamente por Estados Unidos. Estos acuerdos mantienen el Tratado de Libre Comercio vigente entre los dos países cuyos resultados han incrementado el deterioro de la industrialización del país, pero sus repercusiones van mucho más allá y la población, especialmente la de menores recursos, terminará sufriendo las consecuencias.

Para el presidente De la Espriella, la reunión con el secretario Marco Rubio representa el inicio de una “asociación estratégica a largo plazo con Estados Unidos”. Para el secretario Rubio, en el encuentro se dieron las condiciones para “crear una época dorada de la relación entre nuestros dos países”. Para los colombianos significa más dependencia económica con el consecuente atraso productivo, informalidad y desempleo. Al igual que la renuncia al relacionamiento en pie de igualdad y beneficio recíproco con todos los países del mundo.

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