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Trump y Netanyahu no le perdonan al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, su acercamiento con China, ni su solidaridad con palestina. Detrás de la llegada de miles de inmigrantes marroquíes a la ciudad española de Ceuta se encuentra la mano de Marruecos, Israel y Estados Unidos. Ante el ascenso de China, el objetivo geopolítico de los Estados Unidos es reconfigurar el planeta en bloques regionales de países que le sean incondicionales a sus intereses económicos y militares. La ciudad española de Ceuta se ubica en el corazón de una zona crítica para la hegemonía del país norteamericano.
Importancia estratégica del Estrecho de Gibraltar
La avalancha de más de 50.000 migrantes que arribaron a la ciudad española de Ceuta en el norte de África, entre el 29 y el 31 de julio, provenientes de Marruecos, no se explica únicamente como una crisis migratoria. Existen en el trasfondo de esta situación, razones geopolíticas de trascendencia.
A la guerra de agresión a Irán desatada por Estados Unidos e Israel en procura del control absoluto del estrecho de Ormuz y por extender su control territorial en la región del Oriente Medio, se suma ahora la intentona de alcanzar el control absoluto del estrecho de Gibraltar, el cual une al Océano Atlántico con el Mar Mediterráneo, separa Europa de África y es la ruta por la que circula aproximadamente el 10% del comercio marítimo mundial, incluida buena parte del gas y el petróleo, vitales para la economía global.
Tal es la importancia de los 58 kilómetros de longitud de esta vía, que, en tiempos del imperio británico y la Reina Victoria, el estrecho fue clave para controlar la ruta marítima hacia la India, su principal colonia y para consolidar su hegemonía mundial. Actualmente, el estrecho es considerado un área crítica para los objetivos definidos en la Estrategia de Seguridad de los Estados Unidos en su disputa con China. Veamos porqué:
Del lado del continente africano, las ciudades españolas de Ceuta y Melilla son la única frontera terrestre de Europa con África. Ceuta es vecina de Marruecos, país que cuenta con el mayor puerto de contenedores del Mediterráneo localizado en la ciudad de Tanger. En 2025, el puerto movió 161 millones de toneladas en mercancías, un 13% más que el año anterior. Este año 2026, el comercio por Tanger se ha incrementado en gran escala debido a la reconfiguración obligada del tráfico marítimo mundial a causa del bloqueo del Estrecho de Ormuz. En territorio español, cerca de la posesión británica de Gibraltar, se encuentra la Base Naval de Rota que sirve de puerto a destructores de la Marina de los Estados Unidos y donde están ubicadas las instalaciones del escudo antimisiles de la OTAN. Es, además, un puesto de vigilancia de los movimientos comerciales y militares en el Mar mediterráneo de las potencias consideradas rivales como Rusia y China.

El Eje Israel – Marruecos – Estados Unidos amenaza la integridad territorial de España
Marruecos, primer país en reconocer la independencia de los Estados Unidos en 1777, es aliado incondicional de Israel desde 2020, año en que el gobierno de Rabat firmó con Tel Aviv los Acuerdos de Abraham que establecieron no solo relaciones diplomáticas entre los dos países, sino que a la vez definieron tareas militares conjuntas dirigidas a controlar la influencia y las actividades iraníes en la zona del Magreb del norte de África.
Para sellar el acuerdo entre Israel y el país árabe, Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental en contra de los intereses del movimiento independentista que busca establecer la República Árabe Saharaui Democrática. En abril de este año 2026, Marruecos firmó en Washington una hoja de ruta de cooperación en defensa para los próximos diez años que, en la práctica, subordina el desarrollo y el actuar militar marroquí a la estrategia de seguridad de Estados Unidos.
A los ojos de Trump y Netanyahu, el gobierno de Pedro Sánchez ha asumido un comportamiento independiente que obstaculiza el avance de la estrategia de seguridad y recolonización regional de Estados Unidos e Israel. El gobierno español continúa siendo miembro de la OTAN, pero ha establecido relaciones diplomáticas y expresado su solidaridad con Palestina, se ha negado a que se utilicen las bases militares estadunidenses en territorio español para operaciones que no hayan sido autorizadas por las Naciones Unidas o para misiones dirigidas contra Irán o Palestina.
Igualmente, o más grave aún para los intereses de Estados Unidos, Pedro Sánchez ha visitado Beijing en viaje oficial en cuatro ocasiones, en marzo de 2023, septiembre de 2024, abril de 2025 y abril de 2026. Como resultado, el comercio bilateral se ha fortalecido, sobrepasando en 2025 los 55.000 millones de dólares, y China es hoy el principal socio comercial de España luego de la Unión Europea. Además, España comparte con China la defensa irrestricta del multilateralismo y el respaldo al sistema internacional centrado en la ONU.
No es extraño entonces que este año la Cámara de representantes de los Estados Unidos aprobara el Proyecto de Ley HR 8595 que asigna fondos para la seguridad nacional y en el que se incluyeron dos partidas de 20 millones de dólares para apoyar a Marruecos en su objetivo de anexar las ciudades de Ceuta y Melilla a su territorio. Proyectos de similar alcance se tramitan en el Senado del país norteamericano. El reporte congresional del 30 de abril 2026 que acompaña el texto de la ley declara: “Las ciudades de Ceuta y Melilla administradas por España están localizadas en territorio Marroquí y permanecen sujetas al reclamo de vieja data de Marruecos” (página 88). El documento también insta al secretario de Estado a que propicie y participe en conversaciones entre España y Marruecos que definan el status futuro de Ceuta y Melilla.

Invasión de inmigrantes a Ceuta como herramienta de presión geopolítica
En los últimos meses voceros de los intereses de Estados Unidos e Israel iniciaron una campaña en los medios para ambientar el ingreso masivo de migrantes marroquíes a Ceuta. Michael Rubin, exasesor del Pentágono, escribió justificando una gran marcha de inmigrantes marroquíes sobre Ceuta. Amine Ayoub, analista político pro-israelí, recomendó el apoyo del Estado Judío a Marruecos en su empeño de anexar las ciudades de Ceuta y Melilla a su territorio.
El 20 de julio pasado, Pedro Sánchez y representantes de las principales compañías españolas de energía realizaron una exitosa visita a Argelia, país que comparte frontera con Marruecos. El acuerdo político y económico alcanzado con el gobierno del presidente Abdelmadjid Tebboune es beneficioso para Argelia y resuelve enormes problemas energéticos para España, al tiempo que la posiciona en condiciones ventajosas en Europa.
España queda importando de Argelia, el 34% del gas natural. Se aumenta en aproximadamente un 10%, el volumen canalizado a través de Medgaz, el gasoducto submarino que une a Argelia y España a través del mar Mediterráneo. Este gas más barato beneficiará a los consumidores. Aumenta también el transporte de gas natural licuado en buques metaneros con destino a las plantas regasificadoras españolas que harán un gran negocio. España puede así atender las necesidades de su mercado interno e incluso exportar al resto de Europa.
El mejoramiento de las relaciones y el volumen del intercambio comercial entre Argelia y España son realidades contrapuestas a la estrategia de la triple alianza Estados Unidos – Israel – Marruecos, estrategia dirigida a ejercer total control del estrecho de Gibraltar y del norte de África. Coincidencialmente o no, una semana después se desató el aluvión de migrantes marroquíes a Ceuta.

Hay consenso en que el cruce de la frontera por migrantes, en esas proporciones, no es posible sin la complacencia de la policía fronteriza de Marruecos como ya ocurrió en 2021 y en años anteriores. Seguramente, las mafias de traficantes de personas han estado involucradas en el asunto y probablemente, la ley española que impide devolver inmediatamente a inmigrantes que lleguen a nado al país ibérico también entra en la ecuación.
Lo cierto es que sin el contexto geopolítico no se puede explicar el asalto a Ceuta ni la conmovedora realidad de las aproximadamente 60 muertes por ahogamiento de jóvenes sin trabajo y sin futuro en su país de origen.
La reacción de Pedro Sánchez fue inmediata, se hizo presente en Ceuta, movilizó las fuerzas armadas, dispuso el regreso a Marruecos de la inmensa mayoría de los inmigrantes, excepto los menores de edad a los que las autoridades españolas están brindando la ayuda humanitaria y legal oportuna y necesaria.
Tanto la embajadora de Marruecos en España como el propio presidente del gobierno español han adoptado una postura diplomática para manejar el grave asunto de Ceuta, pero los antecedentes no dejan duda que Estados Unidos e Israel buscan asegurar el control del estrecho de Gibraltar mediante la incorporación al territorio de Marruecos, de Ceuta y Melilla, ciudades históricamente españolas
El presidente Pedro Sánchez merece toda la solidaridad internacional cuando ha declarado sin ambajes que lo ocurrido: “… es una violación de la integridad territorial de España, de las fronteras de una ciudad española como es la ciudad de Ceuta».




